El maldito sentido práctico

 

EL MALDITO SENTIDO PRÁCTICO Y LA LUNA

La luna siempre ha ejercido el papel de imán de sentimientos en todos los mortales. Lo que ocurre es que hay mentalidades cuyo maldito sentido práctico no les permite sustraerse del sentido práctico. Para muestra, basta un botón.

 

REALISMO

Sin poder evitarlo, me encuentro extasiado ante el espectáculo que contemplo. Intento meditar sobre cuanto veo y siento, sin ser capaz de hilar auténticos pensamientos razonados. No puedo sustraerme al extraño hechizo que embarga mi perplejo interior.

Mis ojos  me embriagan el espíritu al atisbar los inquietos parpadeos que enmarcan la Luna. O al contemplar a la propia Luna, ora pálida, ora brillante y blanca, símbolo de la inocencia y del candor de las mentes capaces de conmoverse al contemplarla. Vacilante, admiro su embrujo.

Luna, por ti suspendemos, a modo de tregua esperanzada, sinsabores y rencillas. Nos unimos al mundo del embeleso, al chispazo ensoñado de la idea creadora, a las anheladas promesas del espíritu…

Luna, cautivas a quien te mira. Pura, refulgente Luna, ofrece la gualda de tu amistad a quien te admira. Cubre con un exquisito naranja la pasión de los amantes.

Luna, tú nos hablas del más allá, nos incitas al más puro de los deseos y despiertas reverente entusiasmo en las fuentes de nuestras almas. Observarte es volar en busca de la fe, intuir y… obrar.

Luna, inmensa en nuestro sentimiento. Rebosante círculo de brillo esplendoroso durante el ensueño de la noche por el ardiente beso de tu eterno amante, el cual te oculta por celos, al nacer el día…

Lejana Luna…, próxima en el delirio de tomarte asida entre índice y pulgar al alzar mi mano. Como luminaria terrenal sostenida por ambos dedos: perfecto disco de valor incalculable

¡A propósito! A ver qué llevo en los bolsillos… ¡Uf!, lo justo para volver a casa